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CIRCULARES Y ÓRDENES 1901–1910

SUPRESIÓN DE LA DIRECCIÓN GENERAL (17 de abril de 1901)

A propuesta del Ministerio de la Guerra, da acuerdo con el Consejo de Ministros, en nombre de Mí Augusto Hijo el Rey Alfonso XIII, y como Reina Regente, vengo a disponer lo siguiente: Artículo 1º. Se suprime la Dirección General de la Guardia Civil. Art. 2º. El Inspector general de la Guardia Civil dependerá inmediata y directamente del Ministro de la Guerra, sin perjuicio de lo cual deberá entenderse también con el de la Gobernación, de quien recibirá las órdenes e instrucciones relativas al servicio peculiar del Instituto y al acuartelamiento de la fuerza, con estricta sujeción a los reglamentos y disposiciones por que se rige. Dado en Palacio a diez y siete de abril de mil novecientos uno. María Cristina. El Ministro de la Guerra, Valeriano Weyler¹.

AUMENTO DE HABERES (7 de octubre de 1901)

El conocimiento que voy adquiriendo del Instituto en las revistas que he girado a varias comandancias, me ha hecho ver lo difícil que es para los guardias atender a sus necesidades y a las de sus familias con el haber que perciben, si no se les ayuda en todo aquello que sea compatible con lo que disponen los reglamentos. Para poder lograrlo, ínterin una medida legislativa permite aumentar el haber en un real diario, como entiendo que es necesidad, debe V.S. gestionar, como yo lo he hecho en varias poblaciones con buen resultado, apoyado por el señor Gobernador Civil, interesado en el bien del servicio, cerca de los alcaldes, para que se les exima del pago de consumos, como se hace con ciertos establecimientos, en los presupuestos municipales; que la enseñanza de los hijos sea gratuita, y en la asistencia médica y botica se les hagan rebajas de las igualas ordinarias del vecindario. También he podido apreciar que el repuesto de botones, Bocamangas, cuellos, hombreras y duplicadas prendas de ropa blanca, además de las de uso ordinario que presentan los guardias en la revista, no tiene aplicación alguna, puesto que alcanza largos años de duración sin haber sido empleado. En su virtud, dispondrá V.S. que en lo sucesivo no se presenten en revista los mencionados efectos, a fin de aliviar a los guardias de este gasto; sin perjuicio de que se servirá informarme si para obtener economía de más importancia, considera conveniente la supresión del traje de gran gala y reforma del de gala que señala la Cartilla de uniformidad, excepto para el 14.º Tercio, por prestar servicio en la Corte; y caso afirmativo, me manifestará qué prendas deben adoptarse para el servicio de carretera y de diario y cuales han de servir para gala, así como si cree útil que desaparezca del cuello el número del Tercio, en vista de los inconvenientes que tiene para cuando se persiguen criminales fuera del territorio del mismo, pues dicho número los pone en alarma y hace que aquellos se escondan y eludan la persecución.
Habiéndome hecho presente los señores jefes de Tercio y comandancias revistadas que la casaca encarnada de los cornetas es manchadiza en extremo y demasiado llamativa, y penetrado, por las preguntas que he hecho a los interesados, de su deseo de no diferenciarse de los demás guardias más que en la hombrera, que debe seguir siendo encarnada, ya que el servicio lo prestan igual que los demás, me informará V.S. sobre el particular cuanto se le ofrezca y parezca. Como V.S. habrá podido ver, por la comunicación que recientemente he dirigido a los jefes de comandancia, acompañándoles un modelo de las denuncias pendientes por infracciones a la ley de Caza, abusos de pastoreo y daños en los montes, el objeto que me propongo es gestionar cerca del Gobierno de Su Majestad que se hagan efectivas, a fin de que no sean ineficaces los esfuerzos de los individuos y que éstos perciban, para sí o para los asilos de huérfanos, la parte reglamentaria correspondiente. Penetrado de la importancia que reviste el servicio de correría, para que la propiedad rural, tanto del Estado como de los particulares, esté perfectamente vigilada y garantizada, estimo es necesario que en las papeletas se señale la hora precisamente en los puntos que se han de visitar así como la de regreso al cuartel, procurando que pernocten las parejas fuera del mismo el menor número de veces posible, con lo cual se les evitará el mayor gasto, y que no acepten comidas o meriendas de los vecinos o de los propietarios de las fincas que recorren, faltando a lo prevenido en las disposiciones vigentes, con desdoro de la Corporación. Las parejas que practiquen dicho servicio, como todo otro, no llevarán el tapón puesto en el fusil o carabina, por el peligro que ofrece cualquier olvido en el momento de tener que hacer uso del arma. Causas de desprestigio para el Instituto son los excesos en la bebida, seguidos del escandalo, como el ocurrido recientemente en una de las provincias de Andalucía y otro en la de Logroño, siendo preciso cortar ese vicio a toda costa. Para conseguirlo no ha de omitir V.S. medio alguno, haciendo en primer término que se cumpla lo mandado en las circulares vigentes respecto a la no asistencia a ventorros, tabernas y otros establecimientos analogos en que el Guardia Civil pierde su respetabilidad; y segundo, imponiéndose a los que cometan la vergonzosa falta de la embriaguez el correctivo que señalan los artículos 336 y 337 del Código de Justicia Militar. Los reincidentes serán propuestos para el reemplazo o la expulsión, según los casos.
Otra de las faltas que también da lugar a críticas y murmuraciones es el olvido de lo preceptuado en el artículo 172, capítulo X de la Cartilla, respecto a no maltratar a los presos y detenidos. La acción de la Guardia Civil debe limitarse a procurar por todos los medios posibles la captura de los autores de faltas o delitos, poniéndolos, con el atestado correspondiente, a disposición de la autoridad judicial, encargada desde aquel momento de depurar la responsabilidad en que hayan incurrido.
A los señores jefes y oficiales ha de recordarles V.S. que según el artículo 73 del Reglamento Militar, la Guardia Civil esta constantemente de facción, y es indispensable que vista siempre de uniforme para obtener las consideraciones y respeto que determinan las ordenanzas generales del Ejército. Elogios repetidos he oído a las autoridades civiles, militares y judiciales y eclesiásticas en mi reciente visita a varias provincias sobre el servicio de la Guardia Civil, y esto me anima a excitar el reconocido celo de V.S. para que continúe secundándome en los propósitos que tengo de sostener y elevar en lo posible el buen nombre del Instituto. Ochando².

¹Valeriano Weyler y Nicolau, Marqués de Tenerife, Ministro de la Guerra, a .↑↑

²Federico Ochando Chumillas, Director General de la Guardia Civil, a .↑↑

SOBRE ASISTENCIA MEDICA Y FARMACÉUTICA (23 de noviembre de 1903)

Ministerio de la Gobernación. Real Orden–A este Ministerio corresponde, por los preceptos del artículo 3.º de reglamento vigente de la Guardia Civil, cuanto afecta a los servicios que deba prestar este Benemérito Instituto, como también y por modo especial, lo que a su acuartelamiento se refiere. Para realizar estos fines, y por virtud de numerosas y distintas disposiciones, se ha procurado hasta hoy instalar a fuerza en las condiciones más convenientes, así por lo que respecta a las exigencias de la higiene y la salubridad, como a las de amplitud y desahogo de los locales, tan necesarias para que vivan sus individuos y as familias con la debida y más conveniente independencia, atendiéndose a la vez, por cuantos medios se han estimado oportunos y legales, a que puedan cubrir, por estas legítimas concesiones, del mejor modo posible, las más precisas atenciones de la vida los que bien lo merecen como encargados que son de velar por la tranquilidad y seguridad públicas.
Estudiados y analizados por este Ministerio los importantes servicios que a diario tiene que realizar dicho respetable Instituto, con fuerza escasa, dada la extensión del territorio, sobre todo para la custodia del campo y policía rural, ha podido apreciarse fácilmente que dichos servicios, por las condiciones en que se llevan a efecto, resultan penosos, sin que las retribuciones se hallen en armonía con las necesidades materiales más perentorias, por la imposibilidad de aumentar los créditos a estos fines consignados en presupuesto. Reconociéndolo así muchos municipios, interesados en sostener la instalación de sus puestos, han acordado con patriotismo digno del mayor elogio, facilitar a la expresada fuerza aquellos elementos materiales que pueden reportarle ventajas, sin menoscabo de la dignidad y el prestigio que le corresponden. Entre las exenciones de arbitrios e impuestos concedidos por los ayuntamientos de referencia, se ha considerado conveniente reconocer el derecho de los individuos de la Guardia Civil y sus familiares a disfrutar gratuitamente del servicio médico–farmacéutico que dichas corporaciones sostienen, cumpliendo las prevenciones y mandatos del artículo 72 de su ley orgánica como asunto propio de su exclusiva competencia.
Admitidos estos hechos, que obedecen a móviles justificados y que demuestran celo plausible en las corporaciones populares, este Ministerio, inspirándose en los mismos propósitos, ha procedido al más detenido examen de la cuestión en su aspecto legal, a fin de que esas manifestaciones, hasta hoy individuales y de carácter gracioso, que responden evidentemente a una necesidad reconocida, se reglamenten por virtud de las facultades propias de Gobierno, declarándolas de observancia general, en armonía con lo prevenido en el apartado 2.º de las disposiciones adicionales de la ley orgánica citada, con el firme propósito de generalizar tan justa y provechosa medida, extendiendo por igual el beneficio a las clases y contingentes armados del benemérito Instituto, como asimismo a sus familias, puesto que resultando la asistencia médico–farmacéutica imperioso deber de las corporaciones, no es justo privar de ellas a los directamente encargados de misiones tan importantes como las que a dicha fuerza corresponde cumplir.
Por distintas disposiciones dictadas por el Ministerio de la Guerra, y entre ellas por las reales órdenes de 16 de septiembre de 1890, 26 de octubre de 1891 y 3 de agosto de 1892, se establece que todo individuo del Ejército cuyos haberes sean satisfechos por el presupuesto de dicho Ministerio, cualquiera que sea su situación y destino, tiene derecho a la asistencia facultativa, así como sus familias, hallándose por tanto comprendida en tales beneficios la fuerza de la Guardia Civil, siempre que en el punto de su residencia haya médico militar o civil encargado de prestar servicio a una unidad orgánica o parte de ella.
Reconocido este justo derecho, del que disputan, como es natural, todos los contingentes armados, es deber ineludible de este Ministerio procurar que las fuerzas diseminadas de la Guardia Civil sean asistidas en sus enfermedades sin que esta asistencia les resulte gravosa imponiéndoles sacrificios metálicos, bien difíciles, si se tiene en cuenta lo escaso de sus haberes. Los ayuntamientos, por el precepto imperativo de la ley anteriormente citada, tienen el deber de atender al servicio benéfico sanitario en los pueblos, organizado en la actualidad por el reglamento sancionado por el Real Decreto de 14 de julio último, y ratificado en lo que a la contratación de servicios se refiere, por el artículo 92 de la instrucción provisional aprobada por Real Decreto de 14 de julio último. En virtud de esta legalidad, los médicos titulares, con arreglo al apartado 1.º del artículo 2.º del reglamento, deben prestar todos los servicios de interés general que dentro del término jurisdiccional les sean encomendados por el Gobierno y las autoridades sanitarias superiores, y armonizando este último precepto con las prevenciones del artículo 2.º de dicho reglamento, que asimismo establecen y definen cual es el vecindario que debe disfrutar el servicio médico–farmacéutico municipal, no cabe duda que a los dignos individuos de la Guardia Civil y sus familias les corresponde dicho servicio, puesto que residentes son todos de los términos municipales correspondientes, con verdaderos y perfectos derechos de vecindad, aumentados por las consideraciones a que ellos se hacen acreedores en vista del constante y trabajoso servicio que realizan.
No se han de oponer seguramente las corporaciones a la observancia de esta disposición, cuando aconsejada esta por los acuerdos que la mayoría de las mismas han adoptado en la materia, haciendo iguales concesiones, tanto más, cuando los médicos titulares que realizan su misión con notorio celo, admitirán asimismo gustosos la presentación de la asistencia facultativa indicada. En vista, pues, de las razones expuestas, y considerando que se trata del establecimiento de un servicio de notoria necesidad, impuesto de hecho por la legislación anteriormente citada, y admitido como justicia y equidad perfecta, S.M. el Rey (Q.D.G.) ha tenido a bien disponer se preste desde luego el servicio médico–farmacéutico a las fuerzas de la Guardia Civil y a sus familias, considerando a aquéllas como incluidas en el artículo 3.º del reglamento de 14 de junio de 1891 y que se consigne así en los contratos que en lo sucesivo se celebren con los médicos y farmacéuticos titulares para la realización de estos servicios. De Real Orden. G. Alix³.

COLABORACIÓN CON EL EJÉRCITO EN MANIOBRAS (17 de septiembre de 1904)

NEGOCIADO 2.º Circular–El guardia civil, primer elemento armado del Estado para el sostenimiento del orden y la paz pública, es también el primer soldado de la Patria. Por serlo, por formar parte integrante y parte importantísima del Ejército, los lazos fraternales que determinan su estrecha unión con él han de apretarse, con tanta mayor fuerza cuantas mayores apariencias de alejamiento presenta la especialidad de la misión al Cuerpo encomendada. Concepto tan elevado del compañerismo no debe sólo sentirse; debe también demostrarse. El alto espíritu que anima al entusiasta personal de la institución, conduce siempre, de manera espontanea, a esta finalidad sin excitación alguna; holgaría, pues, cualquier otra; sólo es mi propósito encauzarlo y dirigirlo, haciéndolo provechoso en bien del país. En breve, y en territorio comprendido en las demarcaciones de diferentes tercios, se verificarán las anunciadas maniobras militares. Además del concurso, de los datos, antecedentes y servicios que la fuerza del Cuerpo deba prestar con motivo de ellas, ya requerida por los jefes militares, ya en cumplimiento de lo dispuesto en la circular de este centro de 22 de enero de 1891, cuya observancia se recuerda, han de conceptuar, tanto los señores jefes y oficiales como la tropa, que esa obligación no se limita y circunscribe al momento oficia; del desarrollo de las maniobras y con relación, tan sólo, a las fuerzas que concurran a las mismas, sino que se extiende a cualquier período de preparación para ellas y a cualquiera comisión, junta o individuo del Ejército, aislado, que previamente o con posterioridad tome apuntaciones o adquiera noticias. Para proporcionarles aquellas que puedan o para auxiliarles con el fin de que consigan lo que no haya estado en su mano facilitarles, los capitanes de compañía, jefes de línea y comandantes de puesto se las ofrecerán diligentemente en estos casos especiales tan luego lleguen a la localidad, contribuyendo con esta intervención al mejor desempeño de su cometido. Espero confiado en que la decidida cooperación de todos hará resaltar una vez más el brillante concepto que a propios y extraños merece siempre la benemérita Guardia Civil. Dios guarde a V.S. muchos años. Martítegui4.

³Antonio García Alix, Ministro de la Gobernación, a .↑↑

4Vicente Martitegui y Pérez de Santamaría, Director General de la Guardia Civil, de a .↑↑

ORDEN GENERAL (15 de octubre 1904)

El Excmo. Señor Capitán General de Andalucía, en comunicación fecha 9 del actual, me dice lo siguiente:
Excmo. Señor: El ensayo de movilización en cuatro regimientos, Infantería del distrito de mi mando, ha sido tan brillante, que ha superado las muy halag├╝eñas esperanzas que se habían concebido, pues se ha dado sólo el caso de que a uno de los regimientos le ha faltado sólo un hombre; y como el éxito conseguido, que honra a la Patria, elevando el prestigio de su Ejército, débese en gran parte al extraordinario celo desplegado por la Guardia Civil, secundado y en muchos casos completando con plausibles iniciativas las instrucciones que para la referida movilización dicté, cumplo el gratísimo deber de ponerlo en conocimiento de V.E., rogándole acepte mi más entusiasta felicitación, extensiva a todos los jefes, oficiales y guardias, que mucho agradeceré a V.E. la haga pública en orden general del benemérito Instituto de su mando.
Conceptos tan hondamente sentidos y tan brillantemente expresados, deben de llegar íntegros a los obligados a agradecerlos. A la satisfacción del éxito hay que agregar el de la alabanza, y a la eficacia del servicio el noble orgullo de haber sido apreciado. Todo demuestra que la Guardia Civil, consecuente con su historia, afirma en toda ocasión y en las variadas circunstancias en que interviene, que es digna de su nombre y sigue siendo uno de los más puros y de los más útiles organismos de la Patria. Martítegui.

ESTABLECIENDO PREMIOS PARA LOS HUÉRFANOS (5 de noviembre de 1904)

NEGOCIADO 4.º Circular.– S.E. el General Director, guiado por el vivo interés y paternal solicitud que le merecen las huérfanas, de las que con tanto esmero cuidan las respetables hermanas de la caridad de San Vicente de Paúl, y en su constante deseo de que aquellas a su salida del establecimiento puedan contar para su equipo con algunas prendas de las que lo componen, constituyendo a la vez una recompensa a su comportamiento y aplicación, se propuso establecer un premio extraordinario que por sus positivas ventajas fuese un poderoso estímulo para que todas las educandas se afanasen por aspirar a él; y considerando adecuado al fin que perseguía el otorgar un traje completo, o sólo algunas prendas, bien de ropa blanca o de vestir, según los méritos contraídos, reunió la junta directiva de la Asociación a la que además de lo indicado, manifestó consideraba conveniente para que las niñas tuviesen siempre un gran recuerdo de su permanencia en el establecimiento, el adjudicar todos los años a cada una, según la edad, un objeto o juguete cuya posesión pudiese satisfacer sus deseos o alegrar su animo, objetos que constituirán lo que se llama el árbol de Navidad, y que se distribuirán precisamente en el día de Reyes, conmemorando la fiesta que en él celebra la familia militar a que pertenecen las asiladas.
No han merecido menos solicitud a S.E. los huerfanitos; pero comoquiera que hacen vida común con los guardias jóvenes, que tanto les aventajan en edad, traería seguramente serios inconvenientes el emplear con aquellos igual procedimientos que con las huérfanas, optándose, en su consecuencia, por distribuirles, después de los exámenes semestrales, objetos y libros apropiados a su tierna edad.
La junta, secundando los elevados propósitos de S.E., acordó las bases, que constan a continuación:

  1. 1.º Se establece para el guardia joven que por su comportamiento y aplicación sobresalga de entre todos sus compañeros, un premio extraordinario que consistirá, bien en un uniforme y equipo completo o sólo de alguna o algunas de las prendas de que se compone el primero.
  2. 2.º Al guardia joven que desde su ingreso en el establecimiento haya observado intachable conducta y haya sido premiado además en todos los cursos, desde el comienzo en instrucción primaria hasta la terminación en los estudios que constituyen el segundo grupo del plan de enseñanza militar, se le otorgara un uniforme y equipo completos. A aquel en quien no concurran tan relevantes merecimientos, pero sí reuniese los suficientes, a juicio de la junta gubernativa, para ser acreedor a este premio extraordinario, se le otorgara la prenda o prendas de uniforme que la junta indique, según los méritos que aprecie, tratando de conciliar con la recompensa los deseos de poseer unas u otras que manifieste el interesado.
  3. 3.º Conocido el resultado de los exámenes, que semestralmente tienen lugar, se reunirá la mencionada junta para acordar qué educando o educandos son acreedores al premio extraordinario que se establece, y en vista del acuerdo formalizará propuesta, a las que acompañarán las correspondientes hojas biográficas y de estudios, y una vez aprobada, se publicarán los nombres de los agraciados en la orden del establecimiento y en el resumen de servicios del Cuerpo.
  4. 4.º Este premio será entregado, con toda la posible solemnidad, ante todos los guardias jóvenes el día en que el premiado salga del establecimiento para pasar a una comandancia.
  5. 5.º Aquellos educandos que por sus condiciones físicas no puedan ingresar en el Cuerpo y sus merecimientos les hayan hecho acreedores al premio de que se trata, se les entregará, con iguales formalidades y solemnidad, un traje de paisano adecuado a su clase o las herramientas del oficio que posean, según deseen, invirtiendo en ellos una cantidad equivalente. Lo que se publica para general conocimiento.

EMPLEO DE CARTUCHERÍA DE CARGA REDUCIDA (24 de diciembre de 1904)

NEGOCIADO 6.º Circular–Dotada la fuerza del Cuerpo de la nueva cartuchería de carga reducida para su empleo en los momentos precisos en el interior de las poblaciones, según Real Orden del Ministerio de la Guerra, fecha 6 de abril del año actual, transmitida a los tercios y comandancias en 31 de agosto último, se hace ya preciso reglamentar la forma de llevarla; a tal fin he creído oportuno dictar las instrucciones siguientes:

  1. Primera. Cuando se preste en el Instituto servicio ordinario fuera de poblado, se hará exclusivamente con munición de guerra, llevando la infantería sólo las dos cartucheras laterales del cinturón; la derecha contendrá un paquete precintado y el cargador de doble engarce y la izquierda dos paquetes, juntando así entre ambas 45 de guerra precintados, más cinco de la misma ciase en el cargador de doble engarce. En igual caso, la caballería llevará dieciséis cargadores de guerra, repartidos entre la canana del portacartas y las bolsas de presilla; pero si los individuos ejecutarán el servicio a pie se colocaran seis cargadores en la canana y otros seis en la cartera portapliegos, haciendo un total de sesenta cartuchos de guerra.
  2. Segunda. Si el servicio fuera en el interior de las poblaciones, el municionamiento será siempre mixto y la infantería llevará las tres cartucheras del cinturón; en la del costado derecho se pondrán los dos paquetes de carga reducida, y en las otras cartucheras restantes los cinco de guerra. La caballería llevará los mismos dos paquetes de carga reducida en la canana, y las municiones de guerra en la bolsa de la perilla5.
  3. Tercera. La totalidad de las municiones sólo se llevará en caso de concentraciones.
  4. Cuarta. Las comandancias que no hayan recibido el cargador de doble engarce, dispondrán se abra un paquete de guerra por individuo y llevará un cargador en sustitución de aquel. Determinada de manera tan precisa la colocación, no cabe posibilidad de confusiones, y siguiendo el espíritu de la soberana disposición citada, queda terminantemente prohibido hacer fuego con la cartuchería de guerra en el interior de las poblaciones, a menos que el tumulto o la alteración del orden público adquiera tal importancia, que desgraciadamente sea preciso hacer uso de las municiones de guerra para repeler la agresión y dejar bien sentado el honor de las armas. Dios guarde a V.S. muchos años. Martítegui.

5Parte superior del arco que forman por delante los fustes de la silla de montar.↑↑

PAREJAS DE ESCOLTA (10 de enero de 1905)

NEGOCIADO 2.º–El Excmo. Señor Director de la Compañía de Ferrocarriles del Norte, en comunicación fecha 31 de diciembre último, me dice lo siguiente: Excmo. Sr.: Tengo el honor de contestar a la atenta comunicación de esa Dirección General, fecha 10 del mes corriente, referente al sitio que debe destinarse a los individuos del Cuerpo de la Guardia Civil que prestan servicio como escolta en los trenes de viajeros que no llevan carruajes más que de primera clase. En el animo de esta Compañía esta el evitar toda dificultad con el benemérito Cuerpo de su digna dirección, y para ello se han circulado las órdenes recordando al personal que a falta de segunda y tercera clase, los individuos del referido Cuerpo pueden ocupar asientos de primera, con lo cual creo que no volverán a reproducirse incidentes como el ocurrido en Medina del Campo entre la pareja de escolta del tren once y el interventor en ruta del mismo. Al propio tiempo, debo significar a V.E. que estimo de utilidad se prescribiera que dichas parejas de escolta fueran en el furgón, porque ocupando asientos de primera clase, ocurre con frecuencia que cuando se hace necesario su auxilio, no se les encuentra; y esto no sucedería si ocuparán dicho vehículo, en donde además, contribuirían a la vigilancia de los valores que en él se transportan. Lo que traslado a V.S. para su conocimiento y demás efectos, significándole que únicamente en los casos de necesidad absoluta en que materialmente sea imposible ir en el furgón, es cuando podrán hacer uso las parejas de escolta de la autorización que se concede, ocupando asientos de primera clase. Dios guarde a V.E. muchos años. De orden de S.E., el general secretario, Ceballos.

SUELTO OFICIAL (16 de abril de 1905)

A los señores alcaldes presidentes de los ayuntamientos de Ronda, Benaojan, Arriate, Alpandeire, Cortes y Montejaque (Málaga), con esta fecha dice el Excmo. Sr. Director General del Cuerpo lo siguiente: El testimonio de gratitud, los calurosos elogios y la proposición contenida en las actas y acuerdos que V.S. me remite, revelan elocuentemente que esa corporación de su digna presidencia y ese honrado y laborioso vecindario aprecian en alto grado los servicios de la Guardia Civil. El que ha tenido fortuna de prestar recientemente en esa comarca dando muerte al famoso bandido Francisco Villaescusa apodado “el Cristo” y capturado a su compañero Jacinto Ramírez del Valle (a) “Ranga”, es el motivo ocasional que exterioriza ese afecto sincero y esa admiración entusiasta que por la institución sienten los amantes del orden. Lleno del más profundo reconocimiento, acepto satisfecho tan significativo testimonio para mis subordinados; compláceme en sumo grado que las corporaciones populares, haciendo justicia al espíritu elevado, al noble proceder y a la brillante historia de la Guardia Civil, contribuyan a proclamarla, y autorizo a los interesados, oficiales y tropa, para que puedan admitir las espadas de honor unos, y los relojes otros, con que se les obsequia, teniendo en cuenta para esta autorización no sólo el motivo que lo determina, sino la naturaleza del regalo, desprovisto de toda condición lucrativa. Vea V.S., los concejales de ese ilustre ayuntamiento y sus dignos administrados en esta autorización una muestra de la deferencia con que por mi parte correspondo a su adhesión a este Cuerpo y una forma también para expresarles cómo sé agradecerlo. Lo que se hace público para general conocimiento.

NEUTRALIDAD POLÍTICA (22 de agosto de 1905)

Negociado 2º. Circular número 10 de Tercio y 11 de Comandancia. Para afirmar y sostener a toda costa el prestigio de la fuerza del Cuerpo, se hace preciso que haga V.S. un detenido estudio de las circulares que se han dictado por este Centro en periodos de elecciones para Diputados a Cortes, y muy particularmente de la del 7 de abril de 1903 en que tuvieron lugar las últimas, donde ya se citaban las publicadas desde el año 1868 a aquella fecha.
Es tanto mi interés porque el Instituto aparezca alejado de estas luchas, que aun cuando aquellas se refieren al acto ya de la elección, creo convenientísimo recomiende V.S. también en estos momentos en que los candidatos suelen hacer los trabajos preparatorios, se abstenga los individuos de intervenir en ellos, limitándose cumplimiento de los deberes reglamentarios.
Compenetrado de mi idea, espero del reconocido celo de V.S. que me secundará con ella, corrigiendo con todo rigor a los que la contraviniesen. Dios guarde a V.S. muchos años. Madrid 22 de agosto de 1905.

SALUDO A LA BANDERA (19 de julio de 1906)

SECRETARIA. Circular. Es la bandera, emblema glorioso de la Patria, la más pura y genuina representación de ella; nada la simboliza, nada evoca la memoria de pasadas grandezas y nada aviva la fe en los destinos del porvenir como esa enseña que al ondular recuerda a los militares, singularmente, no sólo el deber que han contraído de seguirla, sino el juramento que han prestado de defenderla. Da la medida de su representación altísima los máximos honores que se la rinden, y cuando, ya individual, ya colectivamente las tropas de todas las armas y cuerpos así lo verifican, no puede menos de llamar penosamente la atención el hecho que he presenciado y corregido, de que pocos, pero algunos individuos de la Guardia Civil, saludan a la bandera en igual forma que lo hacen a los oficiales particulares. No puede admitirse, por sostener este criterio, la interpretación nimia, casuística y estrecha del artículo 17 de la Cartilla del Cuerpo. Si en él no se consignó, taxativamente, la bandera también entre las personas y autoridades allí enumeradas, es porque se juzgó innecesario, y el buen sentido y el espíritu militar salvan esa omisión, si omisión fuese. En lo sucesivo, pues, los individuos de la Guardia Civil hallándose fuera de formación y sin armas, la saludarán de igual modo que lo hacen a los oficiales generales y según expresa el artículo de referencia. Dios guarde a V.S. muchos años. Sánchez Gómez6.

6Joaquín Sánchez Gómez, Director General de la Guardia Civil, a .↑↑

SOBRE USO DE RECOMENDACIONES (16 de febrero de 1907)

NEGOCIADO 1.ºS.E. el Director General ha impuesto el correctivo de un mes de calabozo, con nota en su hoja de castigos, a un guardia segundo del primer escuadrón de la comandancia de caballería del 14.º tercio, por infringir la circular de 8 de febrero del año anterior sobre recomendaciones, a cuyo individuo no se le trasladará en un año a otro punto, aunque lo solicite y le corresponda por ser el número uno.
En los mismos términos y sanción figuran varios más de distintas comandancias. Lo que se publica para general conocimiento.

SUELTO OFICIAL (1 de junio de 1908)

Donativos–Tan pronto como tuve el honor de hacer llegar hasta S. M. el Rey (Q.D.G..) la noticia de la triste situación en que quedaban la viuda e hijos del cabo Joaquín García Mures y la familia del guardia José Sosa López, asesinados villanamente por una cuadrilla de gitanos en el término de Valenzuela (Córdoba), tan augusta persona, respondiendo una vez más a sus generosos impulsos y al cariño y alta estimación que siente por este Instituto, dispuso que se abonaran de su peculio particular 500 pesetas para ser distribuidas a partes iguales entre las familias de las víctimás. Habiendo hecho, también, saber al Excmo. Sr. Capitán General del Ejército D. Fernando Primo de Rivera y Sobremonte las consecuencias de aquella desgracia, guiado del mismo modo por analogos sentimientos, me ha hecho entrega de 400 pesetas para socorrer a las respectivas familias. Iguales manifestaciones cerca del Excmo. Sr. general de división D. Fernando Castillejos, han dado por resultado la obtención de otro abono de este Excmo. Sr., en nombre de la testamentaría de Lemaur, de 400 pesetas con el mismo fin. El Cuerpo de la Guardia Civil debe mostrarse profundamente agradecido de estas expresivas muestras de aprecio, como lo esta su Director General.

ACERCA DE LA FALSIFICACIÓN DE DINERO (12 de septiembre de 1908)

NEGOCIADO 2.º Circular.–Resuelto el Gobierno de S.M. el Rey (Q.D.G..) a castigar con mayor rigor a los falsificadores de moneda y billetes del Banco, extirpando de una vez el gran daño que producen al crédito público, es deber de la Guardia Civil prestar a tan levantado propósito la más decidida cooperación. Para lograrlo en la extensión apetecida habrá de vigilar la fuerza del Cuerpo con singular esmero, dentro de las respectivas demarcaciones, los sitios que pueden prestarse a la realización de tales delitos, teniendo en cuenta que lo que principalmente buscan los autores de ellos es la obtención de fuerza que haya de mover las maquinas de que se sirven para llevar a cabo la falsificación, y esa fuerza la encuentran, por lo general, en el agua, ya sea en los ríos o en los arroyos y torrentes; este dato indica lo que ha de ser motivo de preferente observación.
Dedicaran también especial vigilancia las parejas de servicio a las casas contiguas a aquellos lugares, y mucho más si estuvieran deshabitadas o ruinosas. Serán objeto de igual y asidua vigilancia las personas sospechosas y aquellas que por su género de vida y por la naturaleza de sus negocios puedan dar lugar a creer que se dediquen a esta clase de delitos; y si los hechos lo confirmaran, continuarán con asiduidad y celo sus investigaciones, poniendo a los culpables a disposición de los tribunales, con todos los antecedentes y datos de prueba que hayan podido recabar. Como la comisión de estos delitos perjudica con lamentables consecuencias a todas las clases sociales, existe el interés común entre ellas de auxiliar la obra de la Guardia Civil para evitarlo, contando, pues, con tan valioso apoyo, que ciertamente no ha de faltar, confío en que los individuos del Cuerpo, no sólo por propio impulso, sino alentados por aquella esperanza, consagraran sus desvelos a la práctica de la misión que se les encomienda, convencidos de la importancia que el asunto entraña y de la satisfacción que me han de causar con el éxito. Dios guarde a V.S. muchos años. Sánchez Gómez.